Alterna sesiones de concentración con descansos cortos y uno largo tras cada cuarta sesión.
Ejemplo
Con 25 minutos de concentración, descansos cortos de 5 minutos y uno largo de 15, las primeras cuatro sesiones y sus descansos suman 130 minutos, de los cuales 100 minutos son trabajo concentrado.
Método de cálculo
Tras cada sesión de concentración el temporizador pasa a un descanso corto, y tras cada cuarta sesión completada elige el descanso largo. La etiqueta muestra el modo actual y el número de sesión, y la cuenta atrás se calcula con el reloj del dispositivo, por lo que sigue siendo exacta en una pestaña en segundo plano.
Notas importantes
La duración de las sesiones es una preferencia de productividad, no una recomendación de salud. El sonido del final de cada intervalo necesita la pestaña abierta y con volumen, así que mantenla visible si te guías por el cambio de modo en vez de mirar el reloj.
Preguntas frecuentes
¿Por qué 25 minutos y puedo cambiarlo?
La técnica, creada por Francesco Cirillo, usa bloques cortos para que empezar cueste menos y descansos para mantener fresca la atención. Veinticinco minutos es un punto de partida, no una regla: el trabajo profundo, como escribir o programar, suele encajar en sesiones de 50 minutos con descansos de 10 y uno largo de 30, un ciclo de 260 minutos con 200 minutos de concentración.
¿Cuántas sesiones caben en una jornada?
Un día completo de 8 horas con bloques de 25 más 5 contiene 16 sesiones de concentración antes de contar descansos largos, reuniones o la comida, y por eso planificar cada hora como trabajo concentrado casi nunca sobrevive a un día real. Contar las sesiones terminadas mide mejor que las horas sentado.
¿Qué hacen Saltar y Pausa?
Saltar avanza directamente al siguiente periodo de concentración o descanso, algo útil si terminas antes o necesitas cuadrar con una reunión. Pausa conserva el tiempo restante si te interrumpen. Aprovecha los descansos para levantarte, descansar la vista o beber agua, en lugar de cambiar a otra tarea de pantalla.